Viaje de 408 días. La historia de un balsero.
Después de cuatro intentos de salir de mi país, por fin lo logré en mi cuarto/quinto intento, digo cuarto/quinto, pues al tener que regresar del cuarto intento de salida por razones de una tormenta que nos daño la balsa, encontré a unas amistades que salían en otra balsa y me uní a ellos ya que mis amigos del viaje cuarto decidieron no salir otra vez.
Toda una gran odisea y aventura las primera, segunda y tercera salida frustrada por diferentes razones y de las que no puedo dar muchos datos e información por seguridad a amistades que aún están en Cuba y a delitos que cometimos, como casi todo el que salió por este medio, pues en realidad había que inventar, comprar o robar los materiales para construir esas rusticas embarcaciones.
Algo que debemos saber o deben saber es que para salir de Cuba en una balsa, se tiene que estar desesperado, loco y no tener un sentido común de las cosas, en otras palabras, no se puede estar pensando muy bien (loco) y después de intentarlo cinco veces como lo hice yo, que se puede decir de lo que pasaba por mi cabeza, bueno, procesaba de todo menos sentido común.
Mi cuarta salida comenzó y final salida un día 8 de septiembre de 1994, día de nuestra patrona, eso fue por Isabela de Sagua, Las Villas. Solo mis amistades y familiares en Sagua la Grande saben por lo que pase, mis amigos en Villa Alegre, soy sobrino de Piña en calle Eguilior #27, primo del Zurdo (Rafelito) y Patricia, familia de los Pachecos, si eres de por allí puedes preguntarle a Felicia o a Farruco, me decían chuchi (el oriental), hoy en día muchos de esos amigos están en el exilio, y otros allá en ese infierno, tratando de vivir o sobrevivir cada día.
Fui un joven muy bien educado y seguidor de las normas de conducta y reglas, hasta que me obligaron a cambiar mi forma de ser y ver las cosas y pensar distinto y libremente, gracias a los revolucionarios envidiosos. Era Ingeniero en el INPUD de Santa Clara, todo comenzó cuando fui acusado de algo que nunca cometí, por envidia y maldad de los Ingenieros Comunistas y UJC, me acusaron de un atentado en la fábrica, en la cual tenía un buen puesto y un excelente cargo, con 24 años de edad, se me acuso de este acto y fui detenido, luego puesto en libertad hasta el día de mi juicio, pues necesitaban de mi, para poder seguir operando los sistemas de computadoras del INPUD y tener tiempo de entrenar a alguien en el sistema, me escondí en mi propio país y nunca fui al juicio. Fui juzgado y sentenciado a 15 años y 10 años más por no presentarme al juicio, el cual se realizo en mi ausencia, 25 años, hoy hubiese sido otro más de los presos de conciencia que existen en Cuba, bueno, a lo mejor no, pues luego se descubrió que yo era inocente de todos los cargos, otras personas fueron encontradas culpables, de los cinco en el caso, cuatro éramos inocentes, pero muy tarde, ya yo había salido del país en el cual fui ilegal y escondiéndome por casi un año hasta mi salida, muy pocas personas sabían de esto y de mi escondite, bueno en realidad solo mi tío y mi ex esposa, pero lo de mis cargos, lo de mi inocencia en todo cargo eso me fue informado por amistades algunos años después, al final de este relato colocaré el enlace a una pequeña autobiografía que tengo en este mismo Blog, que habla de todo esto un poquito más detallado.
Bueno, al principio, a la historia del balsero. Salí de Cuba un 8 de septiembre de 1994, por todo ese laberinto de cayos e islotes que forman la cordillera de Isabela de Sagua, fueron cinco días en el mar, una pequeña tormenta y nada de tiburones, vimos algunos peces y una que otra picuda, pero nada malo, teníamos suficiente agua y demasiada comida, siempre dije que eso no era un campismo, que teníamos demasiada comida, pues tomamos la comida y el agua de la primera balsa de mis amistades que decidieron no intentarlo de nuevo. Lo más triste de toda la travesía fue el encontrar balsas vacías, pues el saber que allí estuvo alguien y ahora no están, es lo más doloroso, pues conocíamos por Radio Martí ( Emisora de los Balseros ) de que al los Guarda Costas al encontrar a alguien hundían sus balsas, también muy triste fue el escuchar en la noche a las personas gritar pidiendo ayuda y a los niños llorando, y no poder hacer nada, unas veces por impotencia y otras por miedo, eso sí que fue triste, pues se escuchaban tan cerca y saber que estaban tan lejos. Esas noches en el mar fueron tan duras y tan oscuras que no importaba cuanta luna hubiera, no nos podíamos ver y nos teníamos que llamar y hablar para estar seguros de que estábamos bien.
Nos recoge un Guarda Costa al quinto día, nos hacen un chequeo médico y no nos dicen nada más, nada de información. En aquellos tiempos yo tenía una gran cadena de plata en mi cuello, la cual nunca me quitaba, que había prometido a San Lázaro, que si todo salía bien, se la entregaría al mar, y así lo hice ( cosas de los cubanos), luego fuimos transbordado a un gran buque de la marina, aquella cosa era inmensa, allí al llegar eran cientos, miles de cubanos, confinados en ese gran espacio, dormíamos en el piso y a la hora de comer aquello era un infierno, pues también había mucha gente mala, que era la que formaba todo el desorden y despelote para favorecerse ellos mismos.
Nunca nos dijeron que iríamos a Guantánamo Bay, cuando llegamos fue que nos dimos cuenta al bajar, por los carteles. Nos montaron en unos autobuses amarillos de estos escolares, algunos eran blancos y nos llevaron al campamento. Mi primer campamento nunca he podido recordar el nombre, creo tenia la mente bloqueada en aquellos días o no me importaba nada. Luego si se me pasaron al Campamento Oscar al tercer día. Aquello fue un fenómeno, el agua y la comida era para morirse, muchos se quedaban sin comer, como hombre soltero siempre alcanzaba mi comida, bueno alcanzaba, ¡No!, me tenía que fajar y matar por ella, si fuiste balsero, sabes que no miento y como bien educado, de buen sentir y sencillez, siempre debía compartir lo que lograba alcanzar con mujeres y niños de mi carpa, mas algunos negocios en los que me metía, tuve que robar ropa y otras propiedades, para poder ver que los niños en mi carpa pudieran comer, y tener que ponerse para cubrirse del frío, aun sin conocerlos y que ni siquiera me acuerdo de ellos, solo mi diosito sabe lo que pasamos al principio, lo que pasamos en esos días fue un infierno, (estoy escribiendo esto y se me aguan los ojos de tantos recuerdos y tristeza), de allí nos separaron a los hombres solteros y fui enviado al Campamento Kilo, candela, ahora éramos solo hombres, o eras fuerte o te comía el león, lo bueno era que yo no fumaba, muy inteligente en los negocios y mis cigarros siempre los tenia para canjear por comida y otras cosas, también era muy bueno en el Poker, el dinero era cigarros, allí el verde $$$ no valía nada, a menos que quisieras comprarte una camarita fotográfica, solo para eso servía el dinero, creo que por eso es que tengo tantas fotos de Guantánamo Bay.
Ya las cosas venían con mejor luz, allí conocí a un gran amigo , a Jesús mi Señor, que me fue presentado por también mi amigo José Valera ( Lo pueden encontrar en youtube.com con el Nick cubanotes y en facebook.com también en mis amistades), que gran trabajo realizo este muchacho, en realidad fue muy grande su trabajo, si alguien algún día pudiera reconocer el trabajo de algunos líderes en Guantánamo sería algo bueno, recuerdo al líder de la Iglesia Adventista , Eloy, aunque nunca participe en sus cultos , y a los muchachos de periódico ¿Qué Pasa ?; mas otras cosas buenas, los profesores de Ingles y de Historia del Arte e Historia de Cuba y Universal, muchos profesionales que daban de sus conocimientos sin ningún interés, solo con el deseo de enseñar.
En esos tiempos ya la comida era demasiado buena, aprendíamos el Ingles, hacíamos deportes, y estudiábamos muchos temas, otros solo perdían el tiempo, yo enseñaba a jugar ajedrez, a cuantos enseñe a jugar ajedrez, ni idea, pero fue lo más grande que hice. Además estudiaba la Biblia, todos los días en Guantánamo, no perdía mi tiempo, y los fines de semana la pasábamos muy bien.
También estuve en los Campamento Juliet, Alpha, Lima y por ultimo en Camp Charlie, ya éramos muchos bayameses que nos fuimos reuniendo en el camino, pues los balseros se fueron reuniendo por municipios, sabes cada uno buscaba a su gente, pero les digo allí tuve la oportunidad de conocer a muy buenas personas de muchos municipios.
Saludos a mis grande amigos de Puerto Padre, Armandito, Luis ( el buti)su hermano, los mellizos, el gato, en youtube.com cubanito288, es mi página, allí podrán ver fotos en mi videos balseros 1 y 2, también buenos amigos encontré de Santo Suárez, el bola, Fernand, papito, mis amigos de Morón y Ciego, el negro y Henri… bueno si les cuento de cuanta buenas amistades encontré, ahora les digo que de verdad, es una pena que no nos comuniquemos, recuerdo al profe, al Lincon, al periodista que por cierto encontré a su hija en facebook y le dejo saber de mi, rayos cuantos buenos amigo me vienen a la mente en este momento.
Y un día llego el bombo, (sorteo de salida), y nuestro Campamento salió tercero, cuanta alegría, corrí a nuestra Iglesia y di muchas gracias a Dios porque el día de salir de aquel lugar llegaría. Al final no fue tan malo, ahora mirando hacia atrás, pero tampoco fue tan bueno. Se mataron, algunos se suicidaron y otros solo murieron o fueron mutilados de sus miembros tratando de cruzar los campos de minas para regresar a Cuba, porque ya no aguantaban mas aquel calvario, no fue fácil, pero tampoco fue tan duro. Nos daban tres cigarros al día o algo así, ahora no recuerdo, yo nunca he fumado, así que lo cambiaba por comida a los fumadores, en realidad después de los primeros meses ya lo tome como un campismo.
Y otra vez gracias a Radio Martí ( La Voz de los Balseros) por ellos mi familia supo que yo estaba bien, pues había salido de Cuba hacia seis meses y mi familia no sabía nada de mí, no había teléfonos y el correo, tenía la dirección mal de mi familia en USA y me regresaban las cartas. Radio Martí corría con los cargos de las llamadas y luego pasaba los mensajes. Gracias a mi vecino Luis Ladrón de Guevara, en el Reparto Castro, en Bayamo, esquina Manuel Pedreira y Lora que escucho mi mensaje y luego fue a mi casa en Manuel Pedreira y le dijo a mi papa, siempre le he agradecido por ello, en cada viaje que he realizado a Cuba le doy la vueltecita a este gran vecino.
En yotube.com encontraran mis videos balseros 1 y 2 o aquí en este Blog, con muchas fotos de Guantánamo, he encontrado a muchos amigos de la Iglesia que han reconocido las fotos, el gordo Luis y el chino, bueno a muchos. Luego del sorteo, salí un día 21 de Octubre hacia Miami, recuerdo llegue a Miami con $ 1.55 USD que es lo que me quedaba de un dinero que mi primo en Las Vagas me había mandado, nos hicieron los papeles, nos hospedaron en un hotelucho en la calle 8 y gracias a algunos cubanos que pasaban por allí y nos daban dinero y comida, que gran corazón en aquellos tiempos, y con ellos fue que compre mi primer hamburguesa.
Hoy vivo en el estado de Carolina del Norte, USA, tengo salud y trabajo y “TENGO LO QUE TENIA QUE TENER“, Libertad, algo que no sabía que existía, pues mis padres me educaron muy bien, pero nunca nadie me hablo de ella, creo en Cuba existen muchos cubanos, miles, millones, que no saben qué cosa es Libertad.
¿Cómo buscar algo y pedir algo si no sabes que eso existe?
Aquí les dejo el enlace a una pequeña autobiografía mal escrita y mal editada, pero lo bueno es que es verdad y escrita con el corazón.
Por favor deje su comentario si usted llega a leer este trabajo, pues me daría muchas fuerzas para algún día poder escribir algo mas, no importa lo que deje de comentario, este es un país libre y todo es bienvenido, mi canal no tiene bloqueo para ningún comentario, usted solo digas lo que piensa y será tomado muy bien por mi y si no comparto su idea le dejare saber, pero su comentario nunca será borrado, pues vivir en un país libre le da esa oportunidad.
Gracias a todos.
Jesús Pérez
http://primochuchi.blogspot.com/2009/03/sobre-mi-mi-historia-bien-rapidita_21.html
“Día 13 de Julio, Día del Balsero”
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